Felipe Collarte, músico empresario: “Si a otros les están pagando más que a ti por un show, es por algo que tú no estás haciendo, es así de sencillo”

Entrevista a Felipe Collarte, Guitarrista Profesional y músico empresario.

Felipe es un exitoso Músico y Empresario chileno, lleva varios años de carrera en la industria musical chilena y extranjera. Ha traído al país artistas de diversos estilos, entre ellos Camilo Sesto, Ella Baila Sola, Bio Hazzard, Amistades Peligrosas, Rob Halford,  José feliciano, Richard Marx,  entre otros.

Hoy nos recibe en su casa para conversar acerca de su trabajo en el negocio de la música.

¿Cómo te iniciaste en la industria de la música?

Comencé mis estudios en el conservatorio, luego fui a la Escuela Moderna y finalmente terminé mi carrera como guitarrista profesional en Projazz. Trabajé tocando para otros artistas en bares y orquestas, para mí eso fue vital, es la cancha misma en la parte musical, tienes que pasar por eso. También hice clases, eso me encantaba, pero una cosa es lo que te conviene para seguir creciendo y otra es lo que realmente quieres hacer con tu vida, es algo que descubres en el camino y de alguna manera siempre supe q estaba ahí.

El 2008 fue el quiebre, quería dejar de tocar y trabajar como empleado y armar lo mío, me di cuenta que la clave está en uno, es interno, el producto es tuyo, el sonido, todo. Tienes que empezar a trabajar todos los aspectos que tiene este negocio, si no quieres depender de otro. Ahí fue donde yo dije que no soy un músico empleado, soy un músico empresario y para lo que yo quería fue vital conocer managers, booking, representantes, ellos son el negocio y lamentablemente no están en las escuelas de música, son los que te pueden poner en alguna parte y enseñarte como funciona esto.

Todo pasa por los negocios, yo quería vivir de esto, entonces no podía estar de empleado haciendo clases todo el día y tocando en bares y hoteles toda la noche. Tienes que estar del otro lado, entre más negocios realicé con artistas internacionales como empresario, más oportunidades tenía para poder saltar de un lado a otro, es decir, de músico a empresario y viceversa. Ya no tuve que tocar todos los días para poder vivir, bastaba con tocar una vez al mes o realizar giras donde estuviese todo bien. El tiempo me dio la razón.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con artistas de la talla de Camilo Sesto y Ella Baila Sola?

Es alucinante, pero igual debes afrontar miles de dificultades y problemas. Los artistas tienen exigencias que a veces resultan complejas y son cosas que la producción debe solucionar y mantener en secreto.

La forma de trabajo, tanto para un artista grande como para uno pequeño, debe ser igual, obviamente salvaguardando la escala, pero los procesos son los mismos si se aspira a alcanzar el éxito del evento. Por ejemplo, las cosas de las que me he tenido que preocupar con Camilo Sesto, Ella baila sola o Rob Halford han sido las mismas, digo esto con el fin de desmitificar que lo que pasa en las grandes ligas es diferente de las pequeñas y que es un mundo inalcanzable, no es así, como decía anteriormente “salvaguardando la escala, funcionan exactamente igual”.

¿Cuáles son las dificultades que te toca enfrentar al momento de organizar una gira con artistas internacionales?

Lo más complejo y fundamental para mí, es lograr encontrar gente de confianza y comprometida con lo que se está haciendo. Por ejemplo, llegas a una ciudad, preparas el show, terminas y ya estás de nuevo en lo mismo al día siguiente en otra ciudad, entonces necesitas personas honestas, de confianza, derechas, si cuentas con personas así, pueden aparecer miles de problemas, pero va a salir todo bien igual.

Existen otras dificultades, como los costos, es importante manejarlos con las personas adecuadas, trabajar con un profesional del área comercial y que sea de tu confianza. “Cuando tu hijo se enferma no lo llevas donde un arquitecto, lo llevas donde un médico”. En una banda es lo mismo, la rentabilidad del negocio debe ser manejada por una persona con conocimientos y experiencia en esto, para cada puesto debe haber una persona idónea.

¿Cuál es la anécdota más interesante que nos puedas contar?

Han pasado tantas cosas que da para escribir un libro.

Una vez trabajé con un grupo extranjero (no puedo dar nombres, ya que si se sabe esto me matan). En esa oportunidad viajaban 4 personas a Chile, pero uno de los miembros fundamentales del grupo no se subió al vuelo. Cuando los voy a buscar al Aeropuerto, veo que solo llegan tres músicos, en ese momento llamo a la persona faltante y me dice (en tono súper contento) -Estoy saliendo al aeropuerto, nos vemos.- Siendo que en ese momento ya debía estar en Chile. El vuelo era martes de madrugada, pero se confundió y pensó que era martes en la noche, es decir, finalizando ese día.

Resulta que esta persona tenía un familiar trabajando en la Aerolinea, no me preguntes cómo, pero lograron subirla en un vuelo de Europa a Chile que venía lleno, le prestaron lo que se llama el “transportín”, una placa de treinta por treinta que usa la sobrecargo en el despegue y aterrizaje del avión. Ella se vino sentada ahí todo el vuelo (14 horas). Aunque fue toda una aventura, finalmente lo más rescatable y alucinante fue su nivel de compromiso.

¿Cómo logras hacer rentable una gira?

Cuando trabajas con profesionales y tienes un equipo comercial, ellos saben cómo rentabilizar mejor un negocio. Mucho mejor de como lo hacía yo en un comienzo.

Hay artistas de diferentes niveles comerciales, con uno puedes llevar diez mil personas y con otro mil o trecientos, si traes uno que lleva cincuenta mil personas, solo necesitas hacer un show dentro de cada país, pues el negocio ya es muy bueno, pero el riesgo es mucho más grande que con un negocio de mil personas.

Por otro lado, con un artista grande que generalmente tiene todo vendido, es mucho más fácil conseguir auspiciadores, pero también habrá otras situaciones. Los grandes artistas tienen mayores exigencias que son entendibles por su nivel y lo que generan, entonces hay que tenerles lo que necesitan, eso no hará que se gane menos, a mediano y largo plazo será mejor.

¿Cómo ves la industria musical nacional en los últimos años?

La veo súper buena, si bien no está desarrollada del todo como otras industrias, va para allá. Hay muchos más artistas que hace diez años y con público. Los artistas y músicos son mucho más profesionales.

Entonces, si no te están funcionando las cosas es porque algo estás haciendo mal, es así de simple. Tienes que preguntarte. ¿Tengo un disco? ¿Suena bien? ¿Dónde lo mostré? ¿Con quién hablé? ¿A quien le has pedido telonear? Y si teloneaste. ¿Viste el video? ¿Cómo era tu show comparado con el principal? ¿Generaste una diferencia negativa o positiva? ¿Cuánto he invertido? ¿Invertí bien? Entonces de qué manera serán las próximas inversiones.

Si a otros les están pagando más que a ti por un show, es por algo que tú no estás haciendo, es así de sencillo y debes descubrirlo, tú debes llegar a la gente y no la gente a ti.

¿Cómo ves el recambio de artistas nacionales? La nueva generación, la nueva camada de la música chilena.

Lo bueno es que están todos trabajando en un estándar muy profesional. Si tú vas a ver a un grupo, puede que te guste o no, pero también hay otro placer, ver las cosas bien hechas.

Por ejemplo, fui a ver un concierto de Def Leppard. Obviamente los conozco, me gozo algunas canciones, pero no soy fan del grupo como tal. Pero el concierto fue la cosa más impecable, que gusto fue estar una hora y media sentado mirando eso, todo sonaba increíble, se veía espectacular. La banda proyectaba calidad y originalidad en su sonido, cuando juntas eso en un escenario es dificil no alucinar.

Encuentro que en la mayoría de las bandas nacionales (hablo de profesionales), te pueden gustar o no, pero se nota que están organizadas y programan todo. Las bandas ya no son únicamente el talentoso que muestra su música, son trabajos, eso ya se logró en Chile. Entonces hoy, si no eres pro, olvídalo, no tienes cabida, eso es súper bueno para el arte y le hace muy bien a la cultura en general.

¿Tienes algún artista chileno que te guste en ese aspecto?

Bueno, en ese aspecto casi todos. Tú ves un concierto de All Tomorrows, que es metal, y es impecable, ves un concierto de Mon Laferte y es lo mismo. Yo siento que a modo general, se está emparejando mucho el tema y eso es resultado de los propios músicos, la camada anterior, para nosotros eran los talentosos que tocaban. Hoy en día, los músicos que trabajan tocando para artistas, saben que tienen que ser muy profesionales, prolijos, eso generó un estándar. Es decir, si no tienes ese estándar, no tocas. Yo no creo que no exista público, pues hay para todos, siempre y cuando esté bien hecho.

¿Por qué en Chile está el mito de que no hay público o que la gente no quiere al artista nacional?

Yo creo que el chileno es muy buen público. Cuando tú haces un concierto bien, el chileno es el primero en estar gritando y aplaudiendo y asistiendo. Siento que el público existe, sino cómo lo hicieron bandas como Los Tres, Chancho en Piedra, La Ley, Gondwana, Los Tetas y muchas más.

Por otro lado, el artista también tiene que ser flexible, volverse un poco comercial,  pero ojo, ser comercial no implica no tener una línea o principios. Por ejemplo Metalica no se sale de su línea de identidad, ha evolucionado mucho musicalmente, pero nunca se ha mostrado de manera comercial, como suele entenderse de mala manera lo comercial, pero ellos son súper comerciales. Entonces no piensen que ponerse a tocar reggaetón, baladas o rancheras es venderse, tú puedes hacer lo que tú quieras, pero lo tienes que hacer de forma bien hecha y comercial. Entonces ¿Cuál es tu típica queja?… Que no vendo, pero en realidad no me quiero vender. ¡Entonces! ¿De qué me estás hablando? ¡Yo no entiendo eso!

¿Dónde crees tú que están las oportunidades para los nuevos artistas?

Yo creo que las oportunidades están en los managers, los productores, los booking y la prensa. Ese es el recorrido que tiene que hacer una persona para encontrar oportunidades. Partiendo de la base de que tú tienes un proyecto que está bien hecho, que tiene espíritu, proyección, ganas, compromiso y que es confiable. Que yo sepa que vas a dar la vida en esto y no vas a fallar, en todo el sentido de la palabra.

El manager lo que hace es vender grupos, pero él también cosecha, porque los grupos se acaban, no todos (algunos trascienden toda la vida), pero la mitad de los grupos tienen un ciclo y eso los managers lo tienen súper claro, a ellos no les cuesta nada juntarte con otro grupo y tantear el terreno, ver cómo te puede ayudar y hacerte crecer, porque cuando se muera el otro grupo, te va a tener arriba a ti. Es vital tener buenas relaciones con los managers y empresarios.

Hay una arista que no me gusta, los músicos enfrentan a los managers y a los productores como enemigos, van a la defensiva, no confían, porque son los que están detrás del negocio. Entonces todos creen que cuando aparece la palabra plata o negocio, esto es una cosa tétrica, como si fuese una mafia y si bien la mala gente existe, también existe la buena. Creo que hay más gente deseando que te vaya bien que gente tratando de estafar a todo el mundo.

Para el manager es súper difícil trabajar con artistas que no están en el mismo buque que él, eso es totalmente inviable. Entonces, si tú no eres partner (no me refiero a que le estés sobando el lomo o haciéndole cariño, como muchas veces se piensa),  sino que partner trabajando, si no eres así, él tampoco va a trabajar contigo y eres tú el que se pierde la oportunidad. Él tiene siete millones de grupos para elegir, tú no tienes siete millones de manager para elegir.

El músico o artista debe demostrar que es un buen trabajador y que en vivo funciona bien. Si tú no demuestras eso, no eres un buen producto y el manager no te va a ayudar. Una cosa importante de observar es que en este trabajo lo que tú menos haces es tocar, porque te vas un mes de gira y lo que menos hiciste fue eso. En realidad estuviste todo el día trabajando con el manager, entonces, considerando esto último, el show en vivo es súper entretenido, es la guinda de la torta, el postre, pero solo fue una hora dentro de toda la jornada.

Si tú eres complicado, si no colaboras, si criticas todo, si no te adaptas a las condiciones reales de tu grupo, si quieres hacer solamente lo que te corresponde y no ser parte de un equipo…. Viejo, a las dos semanas nos agarramos a combos. O sea, si te crees la estrellita, a menos que te estés echando un millón de dólares al bolsillo, eso va a terminar mal.

Es súper importante el cómo enfrentas tu trabajo. Preguntarte ¿Qué clase de persona soy en lo que hago? La cosa es que al final del día, al final del tour, de los lugares que te recibieron, haya sido una experiencia grata para todos los que trabajaron ahí, aunque hayan existido mil obstáculos, todo fue solucionado y el objetivo del grupo, del manager y de los contratantes se cumplió. La idea es que sea grato trabajar contigo, que sea confiable.

Si eres un artista de cierto estándar hacia arriba, puede haber otros setenta veces mejores que tú y eso siempre va a ser así, pero no vas a depender tanto de tu talento, sino de tu trabajo.

¿Qué opinas del rol que ha jugado el Estado en materia de potenciar la música chilena a través de subsidios, becas y programas?

Aquí tengo que ser honesto y no estoy de acuerdo con el Estado. Ellos destinan muchos recursos, pero solo para el final de cada área. Por ejemplo, a ti te ayudan a financiar tu disco, no te dan recursos para ir a tocar a algún lugar o para difundir, eso no es integral.

Yo creo que es mucho más valioso darles educación en el sentido de cómo funcionan sus cosas. Por ejemplo, si tú quisieras prepararte en negocios de la música o como manager, no hay escuelas.

Yo creo que lo que realmente se debe hacer es educar y capacitar a la gente.

Lo más importante de todo es que una persona tenga recursos, pero no recursos económicos, sino  recursos de saber cómo enfrentar las cosas y saber cómo funciona su rubro, eso es bastante mejor negocio y se llega bastante más lejos, pero, si le pasas a una persona únicamente la plata para hacerse un disco y nada más, eso para mí es botar el dinero.

Para mí los recursos otorgados se ven como el siguiente ejemplo, imagina esto, de qué sirve que estemos 200 personas sin ropa y solo 4 se ganan los premios, los cuales son diferentes entre sí; yo me gané los zapatos, tú te ganaste la polera, otro se ganó el calcetín y otro se ganó el cinturón, al final quedamos en las mismas, nadie se vistió completamente. Yo lo siento así.

Esto está enfocado como si la cultura (llamémosle cultura a las bandas, teatro etc.) fuese algo obligatorio de regalar a la sociedad, esto es un error, porque se acostumbra a que todo sea gratis. El Estado dice, te doy este dinero, pero tienes que tocar gratis en todas partes. El músico necesita incrementar su trabajo, no recibir regalos.

El Ministerio de Cultura debe trabajar para que se valore la cultura y se pague por ella, no para regalarla. Por ejemplo ¿Tú crees que en el Ministerio de Agricultura le da todo al agricultor para que después, cuando tenga sus manzanas listas, las salga a regalar? ¡No lo creo! Entonces ¿Por qué con la cultura debería ser distinto?

¿De qué manera el músico chileno puede llevar su trabajo fuera de las fronteras de su país?

Yo creo que Internet es vital para eso, es una facilidad, antes no estaba. Por ejemplo, a mí me contaba un artista importante que en los años 80` entró a un sello, cuando recién empezó. Al sello le gustó lo que hacía, apostaron por él y lo pusieron en la tele a cantar, era la época donde la familia se reunía frente a la tele a determinada hora a ver el estelar. Él me contó que no era nadie y al otro día, todo el país conocía su música y sabía quién era.

Si uno pudiera hacer eso y mandarle una canción a cada chileno apretando un botón, sería exactamente lo mismo. De diecisiete millones, que le gustes a dos millones, ya eres disco de oro. Es súper simple desde ese punto de vista. De todo el mundo, como no le vas a gustar a dos millones. Yo creo que eso es lo que hay que trabajar, esa es la idea.

Ahora no funciona como en ese tiempo, está claro, pero como idea lo encuentro súper interesante. Si tienes Instagram o Facebook, ya tienes los canales donde mostrar todo tu producto, ahora tienes que ver como lo expandes o diversificas.

La ventaja ahora es que tu canal puede ser internacional, pagas súper barato y llegas a tu target en Suiza por ejemplo. Son las herramientas que entrega esta época, lo encuentro muy impresionante, por eso hay que desarrollar bien los proyectos, crear algo que realmente te convenza y te deje feliz. El resto es hacer este tipo de cosas.

Sabemos que has trabajado con muchos artistas extranjeros. ¿Te ves en el futuro trabajando con algún artista chileno? Si la respuesta es positiva, dinos cuáles serían los requisitos que debiera cumplir ese artista.

Mira, no es que yo trabaje con artistas internacionales por el hecho de que tenga una opinión inferior hacia el artista nacional, para nada, eso está muy lejos de lo que pienso.

He hecho algunos intentos con artistas nacionales (obvio, no diré sus nombres). Estuve hace un tiempo atrás con un artista y fue súper complejo tener apoyo de él. Un día me pasó a dejar como 20 discos y mencionó que uno de sus temas había sonado en Colombia, yo justo al otro día viajaba para allá y tenía un contacto en radios, le dejé los discos a ver si podíamos hacer algo. Pasó menos de un mes sin resultados en esas radios, entonces el artista me pregunta: -¿Por qué no ha habido resultados, si te pasé 20 discos?- Obvio, nada ocurre de inmediato. ¡¿Qué quieres?! Al final, hasta ahí llegó la relación, me encontró ineficiente, ya que en un mes no había conseguido nada. Bueno, hasta donde llega mi experiencia, en el negocio de la música, en un mes, nadie llega al estrellato, es bastante más largo el recorrido.

Entonces yo no creo en poder tener un partner, un socio, dentro de un equipo, que no sepa como son los procesos. Parece que a él de repente le fue bien por alguna razón que él mismo no sabía.

Creo que es muy complejo que los artistas de acá no analicen por qué le está yendo mal o por qué le está yendo bien. Cuando tú sabes por qué te está yendo mal, lo puedes solucionar, cuando tú sabes por qué te fue bien, es muy probable que te siga yendo bien, si no sabes por qué te fue bien, lo más probable es que te vaya mal.

Este tipo de cosas me pasan bastante en este rubro.

Creo que lo más importante es preguntarse. ¿Qué quieres? ¿Qué estás buscando? ¿Cómo lo estás haciendo? ¿Tienes un equipo de trabajo? Eso es trabajar para mí.

Un trabajo bien hecho, constante, de una u otra forma tiene que funcionar y si eres capaz de entender esto, desarrollarte y corregirte día a día, sería muy raro que no te resulte. Es cosa de tiempo.

Entrevista por Creandovisión Producciones Ltda.